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LOS GRANDES IDOLOS DE TODOS LOS TIEMPOS

   Fundador de Colo Colo, capitán del equipo por varias temporadas, brillante futbolísta, mejor hombre, un "adelantado a su época", como lo definieron en una ocación. Todo esto y mucho más fue davis Arellano, la primera gran figura de Colo Colo.
   Su fútbol claro, cerebral, más una mística y disiplina a toda pruba, lo encaramaron pronto como un líder natural dentro del equipo.
   Su temprana partida (el tres de mayo de 1927, en Valladolid, España) no sólo enlutó a Colo Colo, sino a todo el deporte nacional. Chile perdía un futbolísta de excepción. A partir de ahí, se forjó la leyenda. A medida aue transcurrieron los años, su pequeña figura se agigantó, por que talvez, Arellano fue el hombre que mejor ancarnó el espíritu colocolino.
   Esta David fue, sin dudas, un Goliat.
 
DAVID ARELLANO:
GENIO Y LEYENDA

 
                GUILLERMO SUBIABRE: UN PEQUEÑO GIGANTE
   
Llegó procedente del puerto. Pequeño, gruso, de una fortaleza poco común, el "Chato" Subiabre pronto se enquistó en el corazón de Colo Colo. Cañonero por excelencia y con un remate de voleo excepcional, el delantero deleitó a los hinchas con su bravura y contundencia. Viajó con Colo Colo a la gira por Europa. Fue, además, seleccionado chileno olímpico y mundialista del 30. Un delantero para cualquier época, de esos con el gol en la retina...
     
   Aunque comenzó en Audax Italiano, Enrique Sorrel se consagró en Colo Colo, donde actuó durante doce años. Escribir del "Tigre" significa recrear jornadas memorables, desbordes continuos, habilidad, rapidez y, sobre todo...goles: marco 93 en 126 partidos. La estampa del "Tigre" bastaba para conmober a las defensas rivales, pese a su sonrisa amplia y aquel gorrito blanco que lo caracterizó poe tantos años.
   Su vida se ligó a los albos, pues llegó a ser técnico y campeón el año 47. Se lo distingue como puntero derecho, pero Sorrel no se encasilló en ninguna función. Arriba, las hacía todas y eso era suficiente. Una figura grande de Colo Colo y de nuestro futbol.
 
POR ALGO LE DECIAN
EL "TIGRE"
     
   Doce temporadas, 161 patidos, 69 goles y 5 títulos. Ese es el resumen estad´stico del zurdo tocopillano, que alcanzó la gloria en Colo Colo: Tomás Rojas, el "Rata".
   Aparentemente frágil, Rojas podía encarar cualquier defensa. Eléctrico, chispeante, verdugo en el área. Sus diagonales fueron famosas: centro del "Tigre" y gol del "Rata", decían extasiados los hinchas al conpletar esa dupla de colosos.
   Debutó el 36 frente a Defensor de Montevideo. Venía a prueba. A partir de ahí, nunca más se movió del equipo.
 
EL "RATA" ROJAS:
CINCO VECES CAMPEON
     
   Desde siempre, Colo Colo contó con grandes delanteros, pero pocos como Alfonso Domínguez, el talquino que comenzó en Union Española, para luego vestir la blanca durante 9 temporadas.
   Domínguez fue sinónimo de gol. Cabeceador innato, eximio cañonero, llegó a estableser un récor difícil de igualar: 32 goles en 24 partidos.
   Conformó una ofensiva histórica junto a Sorrel, Socarraz, Contreras y Rojas. En total anotó 117 conquistas, participó en 157 partidos y ganó cuatro títulos.
   Una carrera excepcional.
 
ALFONSO DOMINGUEZ:
ETERNO "MATADOR"
 
                                SU NOMBRE FUE COLO COLO
   Identificado hasta la médula con la camiseta alba, Manuel Muñoz o simplemente "Colo Colo" Muñoz, fue otro de los grandes en el ataque popular.
   Su enganche, finta, remate, resultaban indescifrables para las defensas rivales. 120 goles marcó en las diez temporadas que jugó en Colo Colo. También fue seleccionado chileno entre los años 50 y 55. Se despidio el 58, pero su recuerdo se mantiene en un lugar preferencial en la bitácora del club.

                  "PANCHO" HORMAZABAL: A PESAR DE LA ADVERSIDAD
   Fue un jugador excepcional, de esos que surgen muy de vez en cuando. Patrón del medio campo, pese a iniciarse como ariete, "Pancho" siempre habilitó al compañero mejor ubicado. Su visión periférica era notable, su técnica para golpear el balón, perfecta, su voluntad, a toda prueba.
   Sin embargo, lo que no pudieron hacer sus rivales lo hicieron las lesiones. Arrastrando grandes dolencias, periodos de receso y operaciones, Hormazábal debió abandonar prematuramente el fútbol. Fue entrenador de Colo Colo, para luego realizar una brillante faena técnica en el exterior.

                                        EL "GRINGO" ROBLEDO
   Jorge Robledo estuvo destinado a hacer un aporte a nuestro fútbol desde que piso tierra chilena, proveniente del NewCastle inglés. Ya en el mundial del 50 había mostrado virtudes poco comunes para el medio local. Las mismas que ratificó cuando visitó la camiseta de Colo Colo por primera vez, en 1953.
   Goleador nato, fue máximo artillero durante dos años consecutivos. Su juego sobrio, directo, efectivo, cambió la mentalidad de los futbolistas criollos. Se habló, insistentemente, del estilo Robledo.
   Algunos problemas con los directivos, al final, no lograron disociar su imagen con el club. Robledo respondió siempre. Dentro y fuera de la cancha.
     
   Hace un par de años, una encuesta encumbró a Enrique Hormazábal como uno de los cinco mejores jugadores chilenos de todos los tiempos. En rigor, el juicio es certero.
   Fue uno de los mejores habilitadores de su época. Siempre desmarcado, con libertad para encarar o para ceder un pase con ventaja, "Cua Cuá" se tranformó en una especie de aduana dentro del medio campo popular.
   Pero las virtudes del volante no soló se remitieron al anlace. Fue también goleador: 85 tantos en sus 178 partidos, son el índice más claro de esta otra faceta que dominaba a la perfección. Por supuesto, Hormazábal fue número puesto en la selección nacional.
   Se inició en Santiago Morning. Tocó el estrellato en Colo Colo.
 
"CUA CUA" LOS PUSO
Y LOS HIZO
     
   Aunque Jorge Toro tuvo su consagración en el Mundial de 1962 y en su posterior estadía en Italia con el Sampdoria y Módena, su primer escalón lo dio en Colo Colo. Producto neto de las canteras populares, Toro debutó con clase y precocidad. Su sentido de armador, el golpe de balón (en movimiento o no), lo transformaron pronto en un volante con insospechadas proyecciones.
   Riera lo convocó a la "Roja", apenas emergió al primer equipo. Más tarde, volvería a Colo Colo, pero por poco tiempo. El hincha albo no logró disfrutarlo en demasía, es cierto, pero siempre lo consideró como un colocolino más. Como un hombre de casa.
 
JORGE TORO: DE LO
BUENO, POCO
     
   Dieciseís temporadas en el arco de Colo Colo sirven de elmento introductorio para analizar lo que representó Misael Escuti para el hincha albo.
   Completo 417 partidos en la competencia oficial, más otra friolera de encuentros amistosos e internacionales. Defendió la porteria chilena en el Mundial de 1962 y conquistó cuatro títulos nacionales.
   Plático, sobrio, lejos de innecesarios "arabescos", Escuti fue prenda de garantía en el pórtico popular. Su debut fue un 14 de abril de 1946 (procedía de Ferro) y se despidió el 17 de octubre de 1964.
   Una trayectoria que supera la cuestión estadística, por que Escuti fue más que eso: un verdadero símbolo.
 
LA LARGA TRAYECTORIA
DE ESCUTI
     
   La primera vez que vistió la camiseta alba, le encajó tres goles a Green Cross. Juan Soto, ese ariete con cara y cuerpo de juvenil, sin gran potencia física ni exquisitez técnica, se tranformó en uno de los máximos artilleros en la historia del club. El "Niño-Gol" lo apodaron y Soto asumió el rótulo con propiedad. Su oportunismo en el área fue proverbial. Desde el año 1957 a 1963, el delantero levamtó continuamente al colocolino de sus asientos. Importa cómo? Por supuesto que no. Lo trascendente era lo otro: meterla dentro. Y Soto lo hacía.  
SI HABLAMOS DE
GOLES...
     
   Si Juan Soto fue el rey del oportunismo, Luis Hernán Alvarez fue el monarca de la temeridad. El curicano era una fiera en el área. Nunca dio un balón por perdido, jamás se dejó avasallar por la defensa enemiga. En síntesis, un hombre que enarboló la proverbial mística de los albos en cada actuación.
   Fue tal su certeza, que en el campeonato de 1963, donde Colo Colo tocó otra vez la corona, el delantero estableció una marca histórica: anotó 37 goles.
   Su retiro prematuro, a raíz de problemas de salud, cortó una carrera promisoria. Aún así, Alvarez es recordado como uno de los mejores arietes en la biografía del club.
 
EL RECOR DE ALVAREZ
     
   Se lo dijo Lucho Alamos cuando Valdés volvió de un exilio voluntario de dos temporadas: "Te convertiré en el mejor jugador de Chile".
   A esas alturas de su carreara (1972), "Chamaco" ya era un consagrado. Había debutado once años antes, ante O'Higgins, marcando su primer gol. Juador fino, de poco desplazamiento, pero con una capacidad creadora y rapidez mental excepcionales. Virtuoso en el trato del balón, Valdés se daba tiempo no sólo para organizar, sino tambíen para marcar: anotó 207 goles en sus 310 partidos con la alba.
   Algunos problemas con el entonces presidente Héctor Gálvez precipitaron lo que parecía imposible: su alejamiento del club por dos años (fue a Unión Española y Antofagasta).
   Un llamado del "Zorro", sin embargo, lo devolvió a su casa. Su segunda etapa en Colo Colo fue, la más fructífera. Alamos le "sacó trote", le hizo ver la importancia de la rapidez en el desplazamiento y la marcación. Así transformado por las palabras del técnico, "Chamaco" se convirtió en puntal de ese equipo que disputó la final de la Copa Libertadores.
   Después se convirtió en director técnico, aunque nunca ha tenido el privilegio de dirigir a Colo Colo.
 
SIMPLEMENTE "CHAMACO"
     
   Elson Beiruth ya era una figura dentro del equipo, cuando Colo Colo disputó el título de 1970 con Unión Española, en un partido definitorio. Dos goles suyos inclinaron la balanza y los albos se quedaron con la corona. Desde ese momento, la figura del brasileño adquirió dimensiones gigantescas.
   Procedente de Flamengo, Beiruth tenía todo el talento del jugador carioca, pero agregaba una dosis de fuerza y entrega muy acordes al estilo del equipo.
   Marcó 110 goles en sus 237 partidos oficiales.
   Pese a que Colo Colo habiá contratado antes varios extranjeros (algunos de muy buen nivel) fue Elson quien más se identificó con los colores y la hinchada popular.
 
BEIRUTH: COMO BUEN
BRASILEÑO
     
   Mario Moreno recibió el apelativo de "Superclase". De Carlos Caszely tendría que hablarse de un superdotado. El "Chino" tuvo todos los argumentos para triunfar: habilidad, contundencia, velocidad, técnica, inteligencia... Fue sin dudas, el delantero más inportante de las últimas décadas de nuestro fútbol.
   A ello habría que agregar su personalidad avasalladora, esa imagen de niño terrible que lo persiguió hasta el dia de su retiro. Por aquello y por esto, el "Chino" fue un auténtico ídolo dentro y fuera del rectácgulo.
   Jugando por Colo Colo (única camiseta que conoció en Chile), la selección, el Levante, el Espanyol de Barcelona o el Barcelona de Guayaquil, Caszely mostró tal cantidad de recursos, que siempre terminó por inponerse.
   Debutó a los quince años, frente a Peñarol de Montevideo. Jugó dos mundiales (fue el primer jugador en ser expulsado en el Mundial de Alemania 1974, frente a los anfitriones, una anegdota que no merecio), sufrió cinco fracturas, convirtió goles de antología. En resumen, lo hizo todo y todo recibió.
 
UN SUPERDOTADO:
CARLOS CASZELY
     
   A Severino Vasconcelos lo escogieron con pinza. En Colo Colo aún pesaba la imagen de Beiruth y los directivos pensaron que lo mejor sería traer otro talentoso volante brasileño. Se figaron en el morocho 10 del Palmeiras.
   Y no se equivocaron. "Vasco" representa la perfecta ecuación de elementos físicos-tecnicos-tácticos que debería tener todo futbolista. Tecnico, atinado en la habilitación y el finiquito, con sentido de la desmarcación, armador... muchas son sus virtudes. Tra dejar Colo Colo jugó en Ecuador, la "U" y ahora, en Palestino, donde mantiene una vigencia de excepción.
   Con propiedad puede afirmarse que Beiruth tuvo un digno sucesor.
 
"VASCO" MATO DE
ENTRADA
     
   Roberto Rojas fue el último gran ídolo de Colo Colo. El ex meta de Aviación, que llegó precedido de un escaso currículum, adquirió una dimención gigantesca en el arco popular, al exteremo de ser considerado entre los tres mejores porteros de todos los tiempos.
   El "CONDOR" fue un arquero intuitivo, de reflejos instantaneós. Hacia fácil lo que parecia conplicado: ir al piso, achicar un ángulo, cortar centros, volar hasta rincones imposibles.
   En el momento de los incidentes del Maracaná, Rojas (a la sazón en el Saõ Paulo) era considerado en Europa uno de los metas más destacados del mundo. Lamentablemente para él y para nuestro fútbol, las inpurezas de aquella eliminatoria cortaron una carrera portentosa y, lo que fue peor, desairaron su calidad humana.
 
EL ULTIMO IDOLO,
HASTA...
     
   Escogimos a Jaime Pizarro como exponente de la nueva era de Colo Colo. El "Kaiser" es el jugador hecho a imagen y semejanza del estilo Jozic: de gran potencia física, dúctil, de mucho desplazamiento, con juego simple y de trazos largos. Aunque le falta el carisma de las antiguas figuras, Pizarro, por ser nacido y criado en las inferiores del club y por que tiene proyecciones insospechadas, merece estar dentro de esta nómina de notables.  
SI SIGUE ASI...
     
   En el equipo de los 90, la mayor efervescencia popular la causa, sin dudas, Patrio Yañez. El ex puntero de San Luis, el Betis, el Zaragoza y la "U", está destinado a convertirse en un gran ídolo.
   Su fútbol y carisma son los elementos suficientes para conquistar al hincha colocolino. Ya en la Copa, pese a no jugar la final, fue uno de los protagonistas determinantes.
   Yañez, entonces, conjuga todo para ser la figura de los noventa.
 
TIENE QUE SER
PATRICIO YAÑEZ
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